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Para Álvaro Cervera
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Para Álvaro Cervera

OPINIÓN Juan Francisco Ordóñez Admirado Álvaro: Allá por abril de 2016, supimos de ti. En el mundo del fútbol eso está a una eternidad. Tan lejos parece como los más de 100 km. que recorríamos cada vez que volvíamos hasta la Sierra de Cádiz con el enésimo mal resultado vivido en 2ª B. Cansancio jornada tras jornada. Muchas veces animando desde casa sólo con la soledad del transistor. Demasiadas temporadas en la oscuridad y el silencio. En un Cádiz-Mérida te vimos en la banda del Carranza, por primera vez en nuestro banquillo. Te rodeaba una afición indolente. El ánimo bajo, muy bajo, asfixiado. En aquel entonces estaba al nivel del subsuelo de la Tacita de Plata... Aunque ocultando una pasión tan grande como la riqueza cultural de nuestros 3000 años de Historia. A poco que se cav...
Semblanza y poema
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Semblanza y poema

Una aproximación a mi hermano Francisco de un amigo, José Domínguez Hoyos, cuyo afecto ha sabido mantener intacto desde su adolescencia en los años compartidos en un colegio en Ronda, y quien tendría mucho y valioso que decir y escribir de él porque supo verlo desde siempre en su esencial humanidad y con el conocimiento de una amistad duradera y profunda, a prueba de tiempo y de distancia, con sus secuelas de olvido. Sus palabras espontáneas surgen de la inmediatez de la noticia de su fallecimiento y aunque se publican ahora con cierto retraso, treinta y nueve días después de ser escritas, contienen la vibración de la emoción y del dolor contenido y contribuyen, como otras que las han precedido en El Periódico de Ubrique (a quien doy las gracias en nombre de mi familia y mío) a perpetuar s...
En el silencio queda tu voz tenue
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En el silencio queda tu voz tenue

Texto: Cándido Gutiérrez Nieto La imagen que conservo de Paco Bohórquez, aquella que retuvo mi recuerdo, está yendo a clase de la universidad con un pequeño cuaderno y su gastado diccionario de latín bajo el brazo. Es la de un joven muchacho con aires bohemios, algo desaliñado y siempre envuelto en un sugestivo halo de joven e introvertido poeta. Y en su edad madura sé que en el campo, donde fue durante años cada día, quiero pensar que en intensas experiencias, allí pudo reconstruir epopeyas y vislumbrar, quizás, el sentido profundo de la vida rememorando prodigios de héroes y semidioses latinos renacidos. Y así lo quiero conservar ahora, como un filósofo tenaz buscando en los pequeños mundos de la naturaleza la suya propia; la de los mitos y la existencia. Allí, en aquella vida int...
Mi compañera, ya para siempre
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Mi compañera, ya para siempre

Texto: Pedro Bohórquez Gutiérrez Me acuerdo constantemente de él y son muchos los motivos que me lo traen a la memoria. A veces el recuerdo me sorprende, inesperado, con el zarpazo del dolor. Otras la emoción es más contenida. Mezclado con rabia, en los primeros casos, con la tristeza y una melancolía honda, en los segundos. Estos días atrás, en Cádiz, he dormido junto al lecho donde pasó sus últimos meses y he podido sentir la misma caricia deslumbrante y cegadora de la luz de cristal del otoño en las primeras horas de la tarde y he contemplado las mismas luces rojas de la noche de la ciudad que él vio y las primeras claridades del día, dorando pálidamente el edificio del Hotel Victoria y el mar de fondo, primero en la lejanía del horizonte, y luego desplazando gradualmente, con su lum...
In memoriam: Francisco Bohórquez Gutiérrez
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In memoriam: Francisco Bohórquez Gutiérrez

Texto: José Manuel Cabezas Cabello ¿Qué tienen en común el profeta Mahoma, el filósofo Hegel, el científico Mendel, el emperador Aureliano, el músico Prokofiev, el pintor Velázquez y los escritores Walter Scott, Samuel Taylor Coleridge, James Fenimore Cooper y Francisco Bohórquez Gutiérrez? Todos ellos murieron a los 61 años. Corría el verano del mítico año 1975 cuando íbamos despertando a la conciencia política y al descubrimiento de nuestra propia sexualidad. Sabía que mi madre había sido amiga íntima de Remedos Gutiérrez y mi padre amigo de juventud de Miguel Bohórquez. De niño habíamos coincidido varias veces en la casa de campo de los Bujeos. Era natural que nos hiciéramos amigos. No fue difícil romper la barrera de su timidez inicial. Podría parecer que solo se encontraba bien c...
‘Costará’: verso de Gonzalo Sánchez decidado a Paco Bohórquez
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‘Costará’: verso de Gonzalo Sánchez decidado a Paco Bohórquez

COSTARÁ Costará contarnos en la calle ocupados de hielo o en los vasos vacíos de luz que se va cirniendo sobre ojos de piedra o ser de las siluetas que el alba dibuja creyentes, veedoras del trébol si crecen como libélulas en el agua verde de los juncos o en la voz rota en la garganta. Costará decirnos en el tiempo necesitado de ir pasando a los acordes como hojas ocres de esperanza nueva y primaveras doliendo. No es que los ritos se equivoquen y no están frente al espejo las miradas, no si oigo en el umbral seco el viento, la queja del pájaro herido de cimbrarse la fronda, avido el relato entre un aire tangible, sin perturbarse la aquiescencia, las horas y las palabras. Y suponemos que en la noche al llegar el grito, las formas distorsionadas y luego sol abrien...
Mi hermano. A la memoria de Francisco Bohórquez Gutiérrez
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Mi hermano. A la memoria de Francisco Bohórquez Gutiérrez

OPINIÓN Pedro Bohórquez Mi hermano era un ser especial e imprescindible para nosotros y ahora lo percibimos así con el rotundo dolor que deja la ausencia repentina. Vivió por elección emboscado en el anonimato y en el "aura mediocritas" de los clásicos latinos que tanto amó, después de estudiar lenguas clásicas en la Universidad de Sevilla en los primeros ochenta. Persona discreta y humilde, disfrutó sin alardes de placeres sencillos y hondos y cultivó el don de la amistad verdadera, en la distancia corta. Nada más alejada su vida del bullicio entontecedor. Guitarrista sensible y cuasi secreto, melómano exquisito, con unos dotes excepcionales para la captación de la poesía en la vida y en los libros, poeta él mismo, exigente, sin casi obra, relector más que lector en los últimos años ...
Carta a mi tío Paco
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Carta a mi tío Paco

OPINIÓN Ana Bohórquez Podría decir que para mí has sido un padre, porque así lo siento y así lo he vivido, pero la palabra tío me parece más distintiva, fiel, bonita y real a nuestra relación. De tu mano vi el mundo por primera vez, me enseñaste el amor por la naturaleza y por los animales, a reconocer los diferentes árboles y plantas y a entender el lenguaje de la música y sus emociones. Amaba ver cómo tocabas tu guitarra con la perfección, el sentimiento y la sensibilidad de un ángel, en la casa, y también en la Peña flamenca, o cuando ensayábamos en el cuarto del trapecio las canciones que yo iba aprendiendo en el colegio, para después grabarlas en cintas de cassette, que conservabas en cajas como auténticos tesoros. Contigo viajé por primera vez por el mundo, en tantas y tantas ta...
A las fuentes y manantiales del Benalfih, Rodezno y Cornicabra, en cuyas frescas y claras aguas jugaba de niño
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A las fuentes y manantiales del Benalfih, Rodezno y Cornicabra, en cuyas frescas y claras aguas jugaba de niño

OPINIÓN Julián Macías Yuste Y ya puestos a contar y cantar las innumerables singularidades y hermosas excelencias que podemos encontrar en este bellísimo pueblo de la serranía gaditana, no podríamos, de ninguna manera, pasar por alto una de sus particulares donaciones que la Madre Naturaleza le ha donado junto a otras no menos exclusivas y bellas que distinguen a Ubrique de otras españolas localidades: Fruto de su alta pluviosidad y a la naturaleza escarpada de su entorno, son muchas las fuentes y nacimientos naturales que, no solo alimentan al cuerpo de sus fresquísimas y apetecibles aguas, siempre transparentes y límpidas, sino que los sentimientos más íntimos del alma son los que, de alguna manera, son alimentados y saciados henchidos éstos en su rumorosa presencia. Y es cierto ...
La guinda: el artesano petaquero. El punto final
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La guinda: el artesano petaquero. El punto final

OPINIÓN Julián Macías Yuste Si repasamos, aunque sea de pasada, algunos de los argumentos de la Filosofía Tomista en relación a la existencia de un Ser Supremo, o sea, Dios, encontramos en una de sus Cinco Vías, una de ellas que bien pudiera, por semejanza, darnos una explicación plausible para rematar con éxito este trabajo, que nos hemos encomendado, que no es otro que la disectomía de las obras de arte que, sobre piel, en Ubrique se consiguen, hasta hacerlas famosas y únicas en el mundo, por muy competitivos que la globalización haga que en estos tiempos sea tarea, si no imposible, sí ardua y hasta difícil. Nos propone Santo Tomás, siguiendo una línea aristotélica, un Universo cuajado de millones de estrellas, cuyo número y distancia superan, incluso, la mente humana, y éste, sin con...

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