La Junta de Andalucía no considera oportuno el traslado de las personas atendidas en la Residencia de Ubrique

Residencia.

Residencia.

La Inspección de Servicios Sanitarios de la Delegación Territorial de Salud y Familias ha realizado el 8 de abril de 2020 una nueva visita a la residencia privada Nuestra Señora de los Remedios de Ubrique “para valorar la situación actual, en la línea de las actuaciones llevadas a cabo por la Junta de Andalucía para hacer frente al Covid-19 desde que tuvo conocimiento de la situación en este centro”, según informó dicho organismo en un comunicado. La Junta de Andalucía no considera oportuno el traslado de las personas atendidas en dicha Residencia.
El comunicado, difundido a las 20 horas del 8 de abril de 2020, añade:

Estas actuaciones son bien conocidas por el Ayuntamiento de Ubrique, con el que la delegada territorial de Salud y Familias, Isabel Paredes, ha mantenido un contacto permanente, y donde hoy se ha recibido una misiva de la Delegación del Gobierno de la Junta en Cádiz con las acciones de la Administración andaluza en la citada residencia.
Esta residencia está medicalizada con personal cualificado, motivo por el cual no se considera oportuno un traslado de sus ocupantes, y bajo control y supervisión de la Administración andaluza, cuyos servicios de atención primaria y hospitalaria están en coordinación diaria con los responsables de este centro, como con el resto de este tipo de instalaciones en la provincia.
El centro de salud Ubrique se puso en marcha, como se informó en su momento, para, a través de sus profesionales llevar a cabo un apoyo y control permanente en la residencia. Asimismo, la Inspección ya se desplazó en un primer momento (28 de marzo) a la residencia ubriqueña, a cuya dirección se le dieron las indicaciones pertinentes para actuar, cuyo cumplimiento ha sido hoy comprobado sin encontrar deficiencia alguna en cuanto a sectorización de residentes, personal, higiene y la propia atención sanitaria. Asimismo, la Inspección de Servicios Sociales, dependiente de la Delegación Territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, realizó una actuación de carácter extraordinario en la residencia el 29 de marzo.
Paralelamente, la Delegación de Salud y Familias ha proporcionado los equipos de protección individual (EPI) a los trabajadores del centro, que, por otro lado, ha sido sometido a desinfección y el Servicio Andaluz de Salud (SAS), como se ha mencionado ha contratado, ante la imposibilidad expresada por este centro privado de hacerlo, a personal cualificado, en concreto a cinco enfermeras.
Anteriormente, y conforme a la Instrucción del SAS, el día 1 de abril se procede a medicalizar la residencia, con un dispositivo asistencial formado por médico, enfermeros y auxiliares de clínica. Posteriormente se procedió a la contratación del citado personal de enfermería que complementa al propio de la residencia. Este dispositivo tiene presencia física las 24 horas en las categorías de enfermería y auxiliar de clínica y un médico del centro de salud de presencia física de 8.00 a 14.00 horas; para el resto del tiempo está bajo la supervisión médica del Dispositivo de Cuidados Críticos y de Urgencias (DCCU). Asimismo, se dotó de todo el equipamiento y suministro necesario para dar una atención sociosanitaria a los residentes.
Pese a las medidas adoptadas para paliar los efectos de la pandemia en un sector tan vulnerable de la población, como son los mayores institucionalizados, la Junta lamenta profundamente los fallecimientos de residentes de este centro ubriqueño.

Actuaciones de la Junta en centros residenciales ante la pandemia

El comunicado añade:

Desde el inicio del estado de alerta, la Junta ha implementado un sistema de seguimiento y apoyo para los cuidados y prevención del Covid-19, en el caso de aquellas personas atendidas en sus domicilios y centros residenciales. Para ello, la Delegación de Salud y Familias cuenta con una red de trabajo a partir de los centros sanitarios de los distritos y áreas de referencia de los centros residenciales, en el caso de la residencia de Ubrique, el Áreas de Gestión Sanitaria de Jerez, Costa Noroeste y Sierra.
Esta red está formada por enfermeras gestoras de casos que actúan coordinadamente con las enfermeras de familia de los centros de atención primaria. Este equipo tiene por objeto atender, asesorar y colaborar en la atención a los problemas de salud de personas que viven en centros residenciales, surgidos a tenor de la situación provocada por la aparición y extensión del Covid-19.
Para ello se realiza un seguimiento proactivo telefónico y visitas presenciales en la totalidad de los centros residenciales para conocer la situación de salud e implementar medidas de prevención de la enfermedad, facilitando información sobre cuidados a pacientes en aislamiento; llevar a cabo una intervención sanitaria durante el desarrollo de síntomas; medidas de limpieza y desinfección; uso de medidas de protección de los trabajadores; y organización de la activación del resto de servicios sanitarios cuando es necesario, como ha sido en el caso de los residentes de Ubrique trasladados al Hospital Virgen de las Montañas de Villamartín.
Paralelamente a la intervención de enfermería, la Consejería de Salud y Familias y el Servicio Andaluz de Salud (SAS) procede a la medicalización de la atención residencial, planificando la organización y coordinación de los servicios para garantizar la adecuada atención a las necesidades de salud de las personas de los centros residenciales, con quienes se mantiene un contacto permanente. Esta reorganización de servicios asistenciales se activa ante la presencia de casos, facilitando todos los medios profesionales y materiales necesarios para garantizar la asistencia efectiva.
De este modo, además de contar con la enfermera gestora de casos, y para aquellas situaciones que por su complejidad o condiciones clínicas lo requieran, se activa la atención médica presencial a través del desplazamiento de los equipos de salud del centro sanitario o la activación de los servicios de urgencia y, cuando sea necesario, de los servicios especializados hospitalarios mediante teleconsulta o visita presencial cuando sea necesario.
Igualmente, cuando se detecta la necesidad de presencia de profesionales para continuar con los tratamientos necesarios, así como la vigilancia y control de síntomas durante el tratamiento y evolución de los pacientes, se dota a la residencia de las necesidades profesionales y materiales que se vayan requiriendo en base a criterios clínicos.