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'El «timo de la estampita» con el agua de Ubrique', por Manuel Ramírez Ordóñez

ARTÍCULO DE OPINIÓN
Manuel Ramírez Ordóñez
Secretario municipal de IU
Que la inteligencia de nuestros gobernantes no es algo precisamente para resaltar es más que evidente, aunque como en todo, habrá opiniones en contra y a tenor de los hechos acaecidos en los últimos meses resulta más que preocupante. Seguro que habrá quien diga que de tontos nada, sino de muy listos.
En agosto de 2011 apenas un mes después de la llegada al poder a nuestra localidad del Partido Popular de manos del Partido Andalucista, los responsables de Aqualia ante la finalización del acuerdo que mantenían con el Ayuntamiento de Ubrique a fecha 31 de diciembre de 2013, realizaban una propuesta de ampliación de este acuerdo. Manteniéndose sobre la mesa casi un año y desconocida por los grupos de la oposición hasta tiempo después.
Cuando se rechaza algo se supone que es para acordar algo más ventajoso para los intereses municipales y de los vecinos de la localidad, pero en este caso la verdad es que la actuación del Equipo de Gobierno y sus compañeros andalucistas resulta cuando menos sorprendente.

Esta propuesta de Aqualia consistía básicamente en la entrega de un talón por 468.000 euros al Ayuntamiento para que éste lo aportase a la empresa conjunta Aguas de Ubrique S.A. a cambio de que el acuerdo existente se ampliará por 11 años hasta el 31 de diciembre de 2025. Con esta propuesta se saldaba la deuda que el Ayuntamiento mantenía con Aqualia por 468.000 euros, se anulaban los intereses de demora por el retraso de este pago, el Ayuntamiento cobraba la deuda que la sociedad mixta tenía con él, se saneaban las cuentas de la sociedad mixta Aguas de Ubrique S.A. para cumplir con la legislación vigente y se eliminaban los problemas que afectaban a la calidad del agua, puesto que Aqualia además se comprometía a financiar las obras necesarias para ello.
Nuestros gobernantes no vieron con buenos ojos esta propuesta, es más, en los últimos meses con la polémica sobre la licitación han negado que Aguas de Ubrique S.A. tuviese problemas, los integrantes del PP y del PA, han llegado a poner de ejemplo de buen hacer a esta empresa, una empresa que en 15 años no ha podido asegurar la calidad el agua que consumen los ubriqueños y que además se encontraba fuera de la ley según reconocía la propia Aqualia.
Lo cierto y lo fijo, es que después de tantos dimes y diretes, los hechos dicen que Aqualia cobró lo que se le debía, 468.000 euros, con cargo al Pago a Proveedores y que según nuestro Plan de Ajustes Municipal el Ayuntamiento deberá ir devolviendo en los próximos años (los intereses de demora nos los ahorramos, que según Aqualia eran 186.000 euros). Estas deudas corresponden a una parte de las obras adjudicadas a dedo por un montante mucho mayor y cuyo control desde el municipio ni ha sido, ni se ha querido ser todo lo estricto que por las cantidades se debería ser.
A día de hoy nos encontramos iniciando el proceso de creación de una empresa mixta para el servicio de agua con la multinacional Aqualia que tendrá una duración en el tiempo de 25 años, es decir, estaremos con este matrimonio de conveniencia para algunos, hasta el año 2039. A cambio de esto Aqualia aporta al Ayuntamiento 350.000 euros en concepto de Canon Contractual por cuenta, eso sí, de la empresa mixta, y además se compromete a financiar con recursos propios (fondo de obras) un total de 900.000 euros, eso sí, siempre que se apruebe previamente la revisión tarifaria necesaria para compensar las amortizaciones de esos fondos de obra.
Juzguen ustedes si esto no ha sido el negocio del siglo a cuenta de los intereses municipales y el bolsillo de los ubriqueños. Además y para rematar la jugada y a pesar de lo que se diga públicamente, nadie en el Ayuntamiento se fía de Aqualia (¿por qué será?), en el proceso de licitación no se ha querido hacer nada que la pudiese enfadar por miedo a las represalias que pudiese adoptar contra los usuarios ubriqueños y por ello, en el pliego de condiciones se pone especial énfasis en el control de su gestión en la empresa mixta. Obviamente todos esos medios (contratación de personal, tiempo dedicado por funcionarios, etc) supone dinero que como no podría ser de otra forma será sufragado por la empresa mixta e incluido en el recibo del agua de los ubriqueños.
Para colmo, en los últimos días se habla que podrían ser técnicos de la empresa pública del agua de Mancomunidad los encargados de controlar la labor de Aqualia, ésto que nos podrá suponer más o menos costes, supone una incongruencia más de nuestros gobernantes, puesto que hubiese sido más lógico y rentable que fuesen esos que se quiere que controlen a Aqualia los encargados de prestar el servicio integral del agua en la localidad, y así obtener auténticos ahorros para el municipio y los vecinos de Ubrique.