Mejoras (II), por Casiano López

CUADERNO DE APUNTES
Casiano López Pacheco

Me remite la amiga Eva Ríos, del Ayuntamiento, un correo y me avisa de que los Concursos Infantil y Juvenil de Pintura en Ubrique no han desaparecido, como yo aventuraba en la primera parte de este artículo. La única diferencia, matiza, es que ahora se convocan por separado y a los niños se les pone un tema distinto cada año. Gracias , de nuevo, por la apostilla, que hago constar aquí. Bien, me alegra y tranquiliza saberlo, porque soy de los que creen firmemente que en los niños y en los jóvenes recae la esperanza de un mundo mejor, a pesar del lastre de los recortes en Educación que se vienen aplicando con rudeza desde gobiernos de supuesta izquierda, como el andaluz, o bien desde la derecha cavernícola que rige desde la Villa y Corte, en Madrid. Pero eso es harina de otro costal y ya le dedicaremos su tiempo en otra ocasión.

Retomo entonces a lo que iba. A la incapacidad latente o manifiesta de aquellos que han regido o rigen la política cultural local de proporcionar al pueblo de Ubrique de una Sala de Exposiciones en condiciones de una vez por todas, o en su defecto, una red de pequeños espacios expositivos que permitan exponer todos los cuadros que se envían, por ejemplo, al Andaluz de Pintura que se convoca cada año por septiembre, aparte del calendario de exposiciones individuales o colectivas que se prevean anualmente. Con esta solución, nadie se quedará sin ver las obras de algunos artistas con trayectoria que simplemente quedan sin mostrarse al público, junto con la algunas jóvenes promesas que tampoco son dignas, al parecer del Jurado de turno ( doctos profesores universitarios muy versados en el tema y muy conocidos en el mundillo artístico ) de pasar una simple preselección.
Un Jurado al que le da exactamente lo mismo que se presenten 80 obras que 35, aproximadamente, como este año, dada la persistente unanimidad en escoger desde hace un lustro a los mismos de forma repetitiva y con escasas variantes, lo cual deja en evidencia lo limitado de su visión al apostar siempre por fórmulas conocidas y seguras. Qué jartible el tema.
Cambiemos este rol de una vez. A quien le corresponda, que planifique con tiempo. Si quiere evitar el engorro de tener que recibir cuadros de gran formato, con el gasto que ello conlleva para el pintor que se arriesga al enviarlos, haga constar en las Bases que se envíe el C. artístico más un archivo fotográfico de la obra junto a las medidas, mediante un correo electrónico, para poder calcular el espacio de una sala, como la del Convento, plagada de máquinas que no facilitan una buena visión.
Realizada la primera criba por el Jurado designado al efecto, cuando llegue el momento, se solicita a los artistas agraciados que remitan sus obras al sitio especificado previamente y se procede después al Fallo. Si no es mucho gasto reúna en días diferentes a dos jurados distintos para que no tengan que fallar dos concursos en la misma jornada, tal como se viene haciendo con el de Pintura al Aire libre y el Andaluz de Pintura, en los que se dan cita parte de los mismos artistas que concurren a ambos concursos a la vez y así se evitan posibles suspicacias y malos entendidos.
Y una vez solucionados estos pequeños detalles y con una Sala de Exposiciones como Dios manda, muestren los cuadros que van a acompañar al Primer Premio, o que vayan destinados al catálogo. El resto, tan dignos o más que los primeros, llévenselos a otro lugar y expóngalos también. Verán como así se queda contento todo el mundo.
Sabemos, los que nos dedicamos a esto, que los concursos y los Jurados tienen tela de “ guasa” y que te arriesgas a cualquier cosa si decides enviar tu obra, aceptando lo que venga. Ya hemos visto de tanto y de todo que nada nos asusta a estas alturas del baile., aunque no nos deja indiferentes el dictamen puntual de cada concurso.
Por el bien de la pintura en Ubrique, por la gran afición y amor que se tiene a este arte, entre todos-as debemos hacer lo imposible para mejorar los flecos que estropean este hermoso manto; este gran crisol donde confluyen los brillos de los grandes artistas- de fuera y de dentro- que concurren a nuestra llamada año tras año. Que nadie se quede con una mueca de sorpresa en vez de una sonrisa.
Sé que la cosa está muy mala y que las arcas están menguadas. Pero no hacen falta grandes recursos sino buenas ideas y una pizca de voluntad. El que tenga alguna idea más que la ponga sobre el tapete. Es hora de ponerse manos a la obra.
Y una última cosa más, ¿para cuándo un Museo de la Pintura en Ubrique?
Ahí queda. Gracias.