El desorden de mi país, por José Luis López Núñez

Mapa de España.

Mapa de España.

ARTÍCULO DE OPINIÓN
José Luis López Núñez

El presidente de la Generalitat de Cataluña pide la independencia de lo que ellos llaman España. Mientras, el defensor del pueblo catalán hace una llamada a su president para informarle de la cantidad de niños de esa comunidad en edad escolar que pasan hambre…. El estado dispone de 57.000 millones de euros para ayudas a las regiones con deudas que no pueden atender, miren. De este dinero, Cataluña ya ha dispuesto de más de 13.000 millones, o sea, más o casi la mitad de lo destinado para todas las autonomías de España, y a todos los ciudadanos-as de nuestro país se nos calienta el coco todos los días con aquello de que los españoles estamos explotando a Cataluña, porque ellos pagan más de lo que reciben. Yo sólo soy un españolito de a pie, normal, padre de familia que ve como con el paso del tiempo, van disminuyendo sus ingresos y sus derechos, después de incontables años de esfuerzo y de conquistas sociales que a tantos-as les costó la misma vida conseguir.

No sé si esos niños catalanes hablan o no español, pero me da igual. lo importante es que puedan pedirle a su honorable presidente, señor Mas, de que antes de reclamar la independencia, al menos, no permitan que – ellos, criaturas indefensas sufran penalidades- ya que van a ser los futuros miembros de la nació catalá.
Yo no puedo comprender ciertas cosas que indignan al más pintado. Soy andaluz y siempre defendí tanto a Cataluña como a todas las entidades políticas como lingüísticas que conforman mi país. Amo a mi tierra y me siento orgulloso de compartirla con todos-as. Tengo amigos catalanes que pueden testificarlo porque he salido en defensa de ellos en muchas ocasiones y me he sentido bien al hacerlo.
Quién nos diría que esta maldita crisis nos pondría de nuevo en estas circunstancias y que dura ya más de 5 años quitándonos la vida de una forma indecorosa. Crisis que por lo visto no la estamos pagando todos, porque según los medios de a diario y los juzgados, la otra media España nos está robando y engañando. Juicios que duran años y años y que cuando están a punto las sentencias, prescriben los delitos y a la calle, a disfrutar de lo agenciado.
Partidos políticos que ponen piedras en la rueda de la Justicia para obstaculizarla. Se podrían nombrar cientos de casos de corrupción que nos quitan la esperanza de un mundo mejor. Cuando escribo estas líneas se inaugura el año judicial 2013-14 y los partidos se siguen repartiendo cuotas de poder con los miembros y representantes judiciales y yo me pregunto ¿ se puede hacer justicia de esta forma, con un presidente del Tribunal Constitucional que es de un partido político? Para mí es todo lo contrario a la independencia que se requiere para dicho cargo.
Con la credibilidad puesta en un brete del presidente del Gobierno, que no se aclara con los problemas con su partido hundido por el caso Bárcenas y que según van las cosas también prescribirá, no sería mejor que catalanes, vascos, extremeños, andaluces y el resto del país se dedicaran a unir esfuerzos para que salgamos de tantos problemas que nos agobian para que un día no muy lejano disfrutemos de trabajo y que nuestros hijos sean capaces de hacer patria y que España no sea conocida en el mundo por su alto nivel de corrupción sino lo contrario.
Señor Mas: necesitamos unir, no separar. Señor Mas: no se puede encubrir su mala gestión pidiendo la independencia, porque si una comunidad permite que sus niños pasen hambre aunque sean solo unos miles, está incapacitado para gobernar un país, una comunidad o incluso, su propia casa.
Es tiempo de unir y como el famoso programa de tv Entre todos podemos… y eso es lo que nos hace falta. Unión y honradez. Con esta fórmula se puede gobernar sin que sean los de siempre los que paguen las consecuencias. Tengo un amigo que cuenta un dicho que decía su padre: con República, Democracia y Dictadura siempre son los mismos los que pagan con sus asaduras.
PD. A el gobierno de turno. Por favor, no esperen ustedes a cuando estén próximas las elecciones para darnos de nuevo esas falsas esperanzas que después no se cumplen. No nos recorten más cosas y empiecen a darnos la dignidad que nos merecemos. Un país que no mira a su gente, que no le da su sitio, que no la dignifica, no merece la pena que lo llamen país.