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Viernes, 8 de enero de 2010
Ubrique, cuna del arquitecto neoclásico Miguel de Olivares y Guerrero Por Manuel Castro Rodríguez
Presidente de la Asociación Papeles de Historia
Del curso de mis investigaciones sobre este importante arquitecto neoclásico, fue una grata sorpresa descubrir que lo que en principio eran suposiciones de que fuera natural de Ubrique podemos confirmarlo con total seguridad gracias a dos documentos importantísimos para este tema.
En un principio en el Registro Internacional de Armas Gentilíceas (RIAG), concretamente en la Genealogía del apellido Olivares, se cita a un Miguel Olivares Guerrero, con la siguiente descripción:
OLIVARES GUERRERO, Miguel:
N.: baut. en Ubrique el 15-9-1748.
P.: Vicente Olivares Carnerero.
M.: Mariana de Morales.
A.P.: Juan de Olivares / Ana Sabina Carnerero.
A.M.: Pedro Morales Guerrero / Inés García Campos.
Matr.: con Matilde Balcárcel Baeza.
H.: Miguel de Olivares Balcárcel. (AHUS, Libro 268, fols. 260)


Si tenemos la suerte de tener Los Registros de Matrícula de la Academia de San Fernando de 1752 a 1815, publicado por el CSIC y cuyo autor es Enrique Pardo Canilís, en la página 81 podemos leer que su ingreso en la academia fue el 3 de octubre de 1766, a la edad de 18 años, con lo que podemos comenzar a confirmar que el Miguel Olivares del RIAG es nuestro Miguel de Olivares ya que con una simple operación matemática 1766 – 18 = 1748 que es el año de su nacimiento. Por lo que vemos que su partida hacia la capital fue con 18 años recién cumplidos.
De la trayectoria de Miguel de Olivares y Guerrero no vamos a hablar extensamente, ya que estoy en proceso de investigación y documentación, tanto documental como gráfica y métrica. [Sigue]
Pero sí resaltar alguna de sus obras. De las más significativas fuera de Ubrique podemos considerar su aportación en la Colegial de Jerez de la Frontera, en la que figura como aparejador de las obras, después de una larga trayectoria como delineante del arquitecto Torcuato Cayón.
Y la Catedral de Cádiz, en la que se le impuso como condición que para ser arquitecto de la obra debía ser Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (RABASF).
Para conseguir ser nombrado Académico de Mérito presentó un proyecto titulado Panteón para un señor grande y su familia, siendo aprobado el 4 de febrero de 1787, inspirándose para tal proyecto en el Templo de la Rotonda o Panteón de Agripa.
El Panteón de Agripa tiene la siguiente planta y alzado-sección:
Sin Título
El proyecto presentado por Miguel de Olivares y Guerrero es el que hemos extraído del artículo Arquitectura funeraria y conmemorativa (Exposición abril-mayo 1993), de Silvia Arbaiza y Carmen Heras, que se puede encontrar en el número 77 de Academia, el Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

Tan importante es ver el proyecto que presentó como la nota 14, significativa y de máxima trascendencia.
En ella vuelve a repetirse que Miguel de Olivares y Guerrero era natural de Ubrique. Tal vez haya una errata al concretarse la fecha de nacimiento en 1758, pero si bien es cierto que Ubrique perteneció en esa época a Málaga, que formaba parte del Reino de Granada.
Con estos datos considero que es más que suficientemente probado que el renombrado arquitecto neoclásico es paisano nuestro, aunque esta cuestión se verá ampliada cuando se publique el fruto de la investigación que estoy llevando a cabo.
Olivares consiguió su plaza de Arquitecto en la Catedral de Cádiz tras la muerte del arquitecto Torcuato Cayón.
Y proyectó algunos elementos para el templo como frontispicios en el interior:

Y recibió honores como el nombramiento el 2 de septiembre de 1792 por la Academia de San Luca de Roma.
Al margen de la Catedral realizó otros edificios, en Cádiz y fuera de la capital.
Como en Ubrique, que en 1801 ejecuta nuestra ermita del San Pedro, obra de extrema singularidad y que en estos momentos está siendo restaurada.
Incluso en Sevilla se documenta su intervención en el Alcázar en 1804, y en la Iglesia de Santa Cruz antes de que la ocuparan los franceses.
Miguel de Olivares y Guerrero murió el 25 de abril de 1813 en Cádiz, posiblemente por causas derivadas de peste o tifus, hecho corriente en aquella época.
Una hipótesis sobre el San Juan
Sin Título
Observando la planta presentada y de su similitud con la planta del San Juan, podríamos considerar que Olivares proyectó el San Juan, simplificando un poco su proyecto academicista, que debido a que la fachada era mucho más rica también era más cara. Con lo que le suprimió el segundo cuerpo que daría iluminación interior, aunque de todos es sabido que la obra no llegó a terminarse. Más datos sobre el San Juan aparecerán en el nº 6 de la Revista de la Asociación Papeles de Historia, en el artículo Actuación arqueológica de apoyo a la restauración de la ermita de San Juan de Letrán de Ubrique (Cádiz): resultados e hipótesis sobre el edificio, cofirmado por Luis Javier Guerrero Misa, arqueólogo, director de la intervención, y por mí como arquitecto técnico colaborador en la intervención.
Y tanto éstos como otros muchos datos de nuestro arquitecto neoclásico se aportarán en la publicación Trazas neoclásicas del Académico ubriqueño Miguel de Olivares y Guerrero.
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