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Jueves, 6 de abril de 2006
La Policía detuvo al ex jefe de la Policía Local de Ubrique Carlos Carretero el 5 de abril dentro de una operación llevada a cabo a instancias de la Agencia Tributaria, y ha desarticulado una red organizada dedicada a la emisión y venta de facturas falsas que eran compradas por empresarios del sector de la marroquinería y artículos de piel para desgravar de forma irregular el importe de esas facturas falsas en sus declaraciones del IVA y del Impuesto sobre Sociedades. Fuentes de la Agencia Tributaria señalaron que hay 15 imputados, según Europa Press. El fraude podría superar los
40 millones de euros. En una gestoría la policía hizo un registro con autorización judicial y se incautó de diversa documentación.
Según las mismas fuentes, el fraude podría superar los
40 millones de euros y han sido intervenidas cinco fincas, tres vehículos de lujo, 15 cuentas corrientes y 450.000 euros en metálico (en cinco cajas fuertes), además de ser imputados 15 empresarios como receptores de dichas facturas y haber sido detenidas tres personas, en Ubrique, Ronda y Jerez.
Las investigaciones se desarrollaron durante varios meses, siendo denominada 'Operación Halcón', que se inició a principios del pasado verano con el trabajo de la Inspección de Hacienda y continuó con el apoyo de funcionarios de Vigilancia Aduanera, que realizaron las detenciones bajo tutela de la Autoridad Judicial y del Ministerio Fiscal.
La Agencia explicó que con las facturas falsas, el adquiriente conseguía justificar contablemente un doble beneficio fiscal, ya que computaba una mayor desgravación en el IVA y simulaba unos gastos a desgravar en el Impuesto sobre Sociedades, por lo que reducía los beneficios declarados. Todo ello a un importe muy inferior al que aparecía nominalmente en la factura falsa, porque el precio pagado por la misma es siempre inferior al que figuraba en la misma.
Para dificultar la labor de la Administración Tributaria, se procedía a la creación sucesiva de empresas pantalla y emisoras de facturas falsas utilizando testaferros insolventes. Los titulares de las empresas preparadas para defraudar mediante facturas falsas están relacionadas con el sector de la piel y tenían, en muchos casos, relaciones personales y familiares entre ellos.
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