Exposición de retratos de Estefanía Hernández Guerra, en la galería de arte del antiguo mercado, hasta el 31 de marzo

Cartel de la exposición.

Cartel de la exposición.

Del 1 al 31 de marzo de 2019 está abierta al público en la Galería de Arte del antiguo Mercado de Abastos una exposición de retratos titulada “Entrelíneas”, de la artista ubriqueña Estefanía Hernández Guerra. Esta muestra consta de 63 retratos de hombres y “mujeres luchadoras” realizados a bolígrafo y rotulador. Estas obras tienen unas dimensiones de 30 x 40 cm. El horario de visitas es el siguiente:

  • De lunes a viernes: de 11 a 14 y de 18 a 21 horas
  • Sábado: de 11 a 14 horas
  • Domingo: cerrado.

LA EXPOSICIÓN SEGÚN SU AUTORA
La web municipal publicó la versión de la autora: “Durante todo el mes de octubre del pasado 2018 estuve subiendo a Facebook dibujos, uno cada día, sobre mujeres que para mí son luchadoras de mi pueblo, Ubrique.

Todo esto para un proyecto llamado Inktober y creado por Jake Parker en 2009 como un reto a sí mismo para implementar sus habilidades en materia de ilustración.

El reto consiste en publicar en tu blog o redes sociales un dibujo a tinta (o lápiz) diferente cada día durante el mes de octubre y etiquetarlo con el hashtag #inktober. Una iniciativa que ha ido creciendo y repitiéndose cada ano con más adeptos. Todo lo que sea promocinar el arte y los artistas, bienvenido sea.

Pues bien, a raíz de todo esto fui haciendo en primer lugar de manera tímida y porque no decirlo, un poco anecdótica, una serie de dibujos donde ponía más sentimiento en lo que escribía que en el retrato en sí, porque realmente así era el sentimiento que me producía cuando hablaba de esa serie de mujeres luchadoras.

Poco a poco me fui dando cuenta que lo que me unía a esas mujeres era algo más que una relación sentimental, laboral o simplemente una admiración. Qué lo que nos unía en realidad era un vínculo donde entra en acción el hilo rojo del que llevo hablando durante todo este tiempo, un hilo rojo que se explica de la siguiente manera.

Esta leyenda surge cuando se descubre que la arteria ulnar conecta el corazón con el dedo meñique. Al estar unidos por esa arteria se comenzó a decir que los hilos rojos del destino unían los meñiques con los corazones, es decir, simbolizaban el interés compartido y la unión de los sentimientos. Por eso también el hecho de hacer promesas en algunos países al entrelazar estos dedos con el otro.

La historia en sí cuenta que entre dos o más personas que están destinadas a tener un lazo afectivo existe un “hilo rojo” que viene con ellas desde su nacimiento”.