‘Cuando el río Ubrique se libera’, por Pedro Bohórquez Gutiérrez

Caudal del río Ubrique el 4 de marzo de 2018.

Caudal del río Ubrique el 4 de marzo de 2018.

OPINIÓN
Texto y fotos: Pedro Bohórquez Gutiérrez

La lluvia nos ha dado una tregua esta mañana de domingo. Y hemos elegido para desentumecernos un paseo por la ribera del río Ubrique, hasta donde eso es posible, pues la mayor parte de su cauce canalizado con hormigón empedrado discurre entre viviendas, que impiden la continuidad del paso. Cosas de las planificaciones urbanas desde el desarrollismo de los sesenta y setenta, en que la villa serrana duplicó su población con el boom de la marroquinería, a costa de sus huertas, casi hasta nuestros días. Y que no tienen -los desaguisados urbanísticos- visos de corregirse a la vista de lo que se nos va ofreciendo casi sin que nos enteremos los ciudadanos de a pie, así que pasen cinco siglos, parafraseando al poeta hiperbólicamente. Por eso he elegido las fotos del tramo final del cauce artificial, donde las aguas parecen celebrar con un estruendo de espumas la alegría de su carrera y su caída en libertad rumbo al pantano de Los Hurones, el abastecedor del agua potable de Cádiz y su Bahía.

Caudal del río Ubrique el 4 de marzo de 2018.

Caudal del río Ubrique el 4 de marzo de 2018.