‘El país de Nunca Jamás’, por Casiano López

LOS PARAÍSOS PERDIDOS
Casiano López Pacheco

Ni por todos los dioses confiaría voluntariamente mi vida y mi hacienda a una serie de personajes, organizaciones y elementos variopintos que pululan felices y despreocupados cual nubecillas de mosquitas a finales de octubre sin obstáculos ni rémoras. Sin ir más lejos, por ejemplo, a un tal Diego Valderas, supuesto y por lo visto, demostrado, receptador y degustador de jamones “ pata negra” regalados para su exquisito paladar burgués a cambio de enchufar a quien hizo falta en sus tiempos gloriosos de Alcalde. Tampoco a doña Magdalena Álvarez, incuestionable alto cargo, recién imputada por la Juez Alaya por dos delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos desviados del lodazal de los Eres, a pesar de asegurar que su gestión es pura y transparente.

Por supuesto, al Sr. Griñán tampoco, que acaba de convocar un Congreso Extraordinario del partido para cederle la Secretaría general del PSOE a su dilecta Susana Díaz, para evitar posibles dolores de cabeza provocados por una innecesaria bicefalia al estilo de la que el sufrió en sus carnes. ¿ para qué – reflexionará profundamente- en su cómodo escaño senatorial- duplicar con distintas personas diferentes cargos, si en la cabeza perfectamente amueblada de la novísima Presidenta, cabe de todo?
A fin de cuentas es una todoterreno que va suficientemente sobrada en su vertiginoso ascenso político a las alturas, aunque algunos de los compañeros recelen de ella y en la misma Universidad ha pocos días la abucheen sin piedad por un asunto tan baladí como las deudas que mantiene la Junta con esa noble y docta Institución. Naderías.
Como tampoco se los daría, pardíez a los sindicatos UGT Y CCOO, notables bucaneros y filibusteros , ejemplarmente organizados , estilo “ 11 eleven” para desvalijar las arcas de la junta de Andalucía una y otra vez sin que ésta se percatase del robo ni tratase de impedir la sangría de fondos públicos con que los sindicatos se han venido financiando de los fondos ERES desde hace largo tiempo.
Ahora que llueven cornás a diestro y siniestro, ambos, Junta y pesebristas no dan crédito a tanta maldad de la Justicia y andan entretenidos echando balones fuera, lo mismo que el Betis no se centra en esta temporada tan irregular terminando por aburrir a la noble afición cuando se cierre la liga si no ocurre un milagro inesperado.
Vivimos tiempos enrevesados, oscuros , densos y premonitorios en los que nada puede asombrarnos o casi nada. Seguimos afanados en nuestro pequeño mundo cotidiano del que nos cuesta evadirnos. No nos impresiona ni preocupa que ni USA esté al borde del colapso, ni que un barco minado de inmigrantes se incendie y se ahoguen cientos de ellos-as frente a Lampedusa, ni que el papa Francisco cuestione abiertamente la curia pretoriana que le rodea en su afán aperturista e innovador tan esperado, por cierto.
Estamos saturados de la podredumbre y la miseria moral y espiritual que nos rodea. Y no confiamos en nadie. Ya nada es lo mismo. Ni la idílica Miley Cyrus es ya lo que era. De niña modélica- icono de las adolescentes- a ir enseñando sus sonrosadas tetas y culo encima de una enorme bola, media un abismo.
Exactamente, la misma bola descomunal que hace falta para demoler hasta los escombros a tanto cabrón, malandrín y corrupto que campa a sus anchas ajeno a una justicia tan lenta que nunca les alcanza. Una lúbrica Miley que se mueve lascivamente por la misma razón que el resto del mundo: por el execrable dinero.