El Museo de la Piel dedica su sección ‘Patacabras jubiladas’ a Pablo López

Pablo López entrega su patacabra a Maribel Lobato en el Museo de la Piel (Foto: Paco Solano).

Pablo López entrega su patacabra a Maribel Lobato en el Museo de la Piel (Foto: Paco Solano).

El Museo de la Piel de Ubrique dedica en octubre de 2013 su sección ‘Patacabras jubiladas’ al artesano Pablo López Villanueva. El texto publicado en la web del Museo dice así: «En Patacabras Jubiladas recibimos la de Pablo López Villanueva. Este artesano de la piel nos ha hecho entrega de su patacabra, que ya cuelga en nuestro vestíbulo junto a las demás. Pasamos a hacer un breve resumen de la biografía profesional de este trabajador. Pablo López Villanueva nació en Ubrique el 26 de junio de 1946. Sus comienzos, como los de tantos niños de nuestro pueblo, son de “mandaero”, a una edad muy temprana, con José Sánchez “El Chulepe”, que estaba en la calle San Ignacio. Tras esta etapa inicial, va al callejón del campo de futbol de San Sebastián, concretamente a la fábrica de Antonio Angulo, con catorce años y a los diecisiete entra en El Búfalo, aparcería de cuatro socios, entre otros Juan Venegas, Villanueva y Carrasco. Después entra en la fábrica de Fernando Romero y Antonio Cabrera, donde lo dan de alta en la Seguridad Social por primera vez el 1 de enero de 1963. Esta empresa estaba ubicada al lado del bar La Perla. Pasa con Francisco Jaén Hidalgo y luego con Diego Candil. Marchó a Málaga con la firma Piedroche y trabaja en sus últimos años con diferentes empresas, como José A. Jiménez Millán, Juan Molero y Manufacturas Núñez. Nos recuerda con gran cariño esos petaqueros que le enseñaron el oficio, todos de El Búfalo: Esteban Benítez, Juan Romero y mención especial a Juan Benítez “El Cenizo”».