In memoriam: José Luis Sampedro, por José Luis López Núñez

José Luis Sampedro.

José Luis Sampedro.

In memoriam: José Luis Sampedro
Por José Luis López Núñez

Hay días en lo que es mejor obviar todas las noticias y hacerse el loco porque no hay nada bueno (todo malo). José Luís Sampedro se nos fue y para mí eso fue una mala noticia. Yo diría que muy mala. Hace muchos años que leí La sonrisa etrusca. Una obra que actualmente se imparte en la Universidad como ejemplo de buena literatura. A mí me conmovió y me sirvió de acicate para mi vida. Siempre que pude y puedo, le seguí. En sus libros, sus artículos, conferencias y noticias. Siempre fueron de mi agrado.

En La vieja sirena entré de nuevo en él. Volvió la emoción y su sentido de la historia. Su talento rezumaba humanidad y su vida, un tremendo ejemplo de coherencia y sentido de la fidelidad con uno mismo. Su apoyo a las manifestaciones del movimiento 15M en los que la ciudadanía toma conciencia del drama por la que está pasando vista la ineficacia del sistema en resolver los problemas que nos acucian y que los políticos de turno en realidad no solucionan nada ya que gran parte del problema ha sido creado por ellos es una muestra de su intuición.
José Luís Sampedro ha sido un gran ejemplo y referente de justicia por su propia conducta y su conciencia siempre alerta ante los acontecimientos. Prueba de ello es que hasta el último momento ha sido un aliento cálido y una brisa suave. Con su voz ya apagada pero clara y potente se evidencia un mensaje contundente que hace que el receptor tome conciencia clara de los problemas que nos afectan.
Es La sonrisa etrusca un ejemplo razonable de ello por la potencia de la claridad de su pensamiento y de conciencia, unida a ello como forma de actuar ante cada situación. Ser libre para poder decidir qué hacer ante aquellos que deberían actuar y no lo hacen y además pretenden que sus muchos errores y falta de compromiso los paguemos los que no debemos hacerlo.
Que realicen un programa de partido para luego no cumplirlo es hoy habitual. El voto es maleable y una vez conseguido y se adapte a la conveniencia del partido, todo arreglado. Con decir que no había otra opción, pues adelante, que no pasa na. Pero esta actitud chulesca ponía de los nervios al amigo Sampedro, criado y educado para cumplir su palabra.
Experto en Economía, supo dar lecciones de cómo hacer eficaces sus propuestas sin dañar a los menos favorecidos que son los que actualmente pagan las consecuencias de las malas gestiones. A los encargados de recortar cada vez más las condiciones laborales de los trabajadores la historia los juzgará. Recuerden al Sr. Díaz Ferrán, que decía que había que trabajar más y cobrar menos mientras él robaba a manos llenas y que actualmente reside en la cárcel (ejemplo de presidente de los empresarios).
Confieso que he llorado, sí, con lágrimas furtivas que aparecieron de pronto y que fueron inevitables ante la noticia de su fallecimiento.
SAMPEDRO MUERTO, SAMPEDRO PUESTO.
HOLA Y ADIÓS. ABRIL NOS QUITA UNA DE SUS FLORES….