Conmemoración de la proclamación de la Segunda República

El domingo 14 de abril de 2013 se celebró en el cementerio de Ubrique un acto de homenaje a las víctimas de la represión, con motivo del 82 aniversario de la proclamación de la Segunda República española. En este acto, organizado por la asamblea local de Izquierda Unida y el Partido Comunista de Ubrique, intervinieron el coordinador local de IU, José García Solano, y el historiador Antonio Morales Benítez, miembro de la asociación Papeles de Historia.

El historiador Antonio Morales Benítez y el coordinador local de IU, José García Solano, en el acto de homenaje a la Segunda República.

El historiador Antonio Morales Benítez y el coordinador local de IU, José García Solano, en el acto de homenaje a la Segunda República.

Intervención del historiador Antonio Morales Benítez
(Asociación Papeles de Historia)

Buenos días y bienvenidos a todos a este acto.
Gracias por vuestra asistencia y a los organizadores por invitar cada año a un miembro de Papeles de Historia a participar en él.
Y sobre todo, gracias por convertir este 14 de abril en un día de la Memoria, que tanto echábamos en falta. Un día para recordar y rendir un sentido homenaje a esta generación de ubriqueños víctima de la guerra.
Y lo decimos desde una Asociación que lleva ya casi 30 años comprometida con nuestro pasado y dedicando mucho tiempo a conocer y recuperar la memoria de estos ubriqueños tan injustamente olvidados y maltratados por la Historia. Sin duda los convocantes de iniciativas como éstas siempre nos van a tener a su lado.
Porque precisamente ese ha sido nuestro único horizonte: contribuir a la recuperación de nuestro pasado desde una posición abierta y plural. Pero además, y no nos importa repetirlo una vez más, pensamos que para los historiadores la recuperación de la memoria histórica debe ser algo más que un deber científico. Es también, y sobre todo, un deber moral.
En los últimos tiempos han surgido en España foros de recuperación de la memoria histórica como espacios, no sólo de investigación, sino también de debate con el objeto de recuperar el significado cultural, político y social de la Segunda República y de la propia guerra civil y sus víctimas.
Este interés que suscita hoy en día la Segunda República es extraordinario. Incluso se nos presenta como un período de esplendor cultural y avanzada legislación social. Ciertamente se trató de una época luminosa en la que se creía que la difusión de la cultura era un valor indiscutible porque se tenía la certeza de que la cultura mejoraba al individuo. Incluso la Constitución de 1931 decía que “el servicio de la cultura es atribución esencial del Estado”. Y ciertamente la cultura española cobró un extraordinario impulso. En 1931 la tasa de analfabetismos estaba en un 40 por ciento. La República construyó en tres años más escuelas que en varias décadas anteriores.
Y lo cierto es que hoy en día somos tributarios en muchos aspecto de esta experiencia democrática. Porque se realizó un esfuerzo importante en diversos campos. Pero también porque se crea una nueva ciudadanía. Una ciudadanía cultural.
En Ubrique el republicanismo tenía un ambicioso proyecto para el pueblo, y no sólo durante el breve período de la Segunda República, sino que la tradición republicana ubriqueña se remonta al último tercio del XIX. Y en el siglo XX se reorganizaba con la formación de una Junta Municipal Republicana en 1902, presidida por Manuel Arenas Vinagre, y de la que también formaban parte Félix Sánchez López, Juan Gómez Zarzuela, Manuel Zamora Menacho, José Castro Vinagre, José Flores Rincón y Antonio Reguera Agüera.
La mayoría de ellos no llegaría a conocer la República, pero son los precursores del republicanismo moderno en nuestro pueblo. En 1903 se presentaban por primera vez a las elecciones municipales y dos años después conseguían un inesperado éxito al obtener tres concejalías en el ayuntamiento. Su irrupción en el panorama político local, configurada como una plataforma política contra el caciquismo en un momento de especial virulencia en cuanto a las tensiones sociales, supuso una indudable propuesta de modernización de la vida pública. Con ellos aparece en Ubrique una nueva concepción de los que debería ser una organización política.
Su discurso se sustentaba sobre tres ejes: la democratización, la justicia social y la universalización de la educación. Este último aspecto, al que nos vamos a referir hoy, quizás sea el menos conocido pero siempre estuvo presente porque demostraban una gran confianza en el poder transformador de la educación. La ilustración del pueblo debía ser la garantía para conseguir la regeneración de la sociedad y, al mismo tiempo, la mejor arma para defenderse de cualquier fanatismo que pudiera amenazar la convivencia de los españoles.
Precisamente uno de estos precursores del republicanismo ubriqueño, Arenas Vinagre -primer concejal republicano que murió 1917 y cuyos restos descansan también muy cerca del lugar en que nos encontramos- escribía en 1902:

(…) respeta todos los ideales, no quitéis la fe al que se entusiasme por lo infinito basados que estén en la moral, no consideres el mal ajeno utópico, porque en cumplimiento de una ley natural nada puede estacionarse en este mundo, ni ningún planeta en su curso, ni el hombre en todas las fases de perfección ni ninguna de las cosas creadas por él.
Cuida sí de ilustrarte para no llegar al fanatismo, pues que esto acarrea males sin cuento, y días de luto y desconsuelo. El fanatismo no admite lógica fuera de aquel febril entusiasmo que le han infiltrado, y su inconsciente proceder será siempre la prolongación de la esclavitud humana.

Sin duda, un alegato a favor de la ilustración del pueblo.
En 1910 se iba a fundar un renovado Círculo Republicano en el que ingresaba una nueva generación de ubriqueños que iban a continuar con aquellos ideales y con la obra cultural de los pioneros del republicanismo. Escuelas laicas, bibliotecas y círculos culturales tuvieron un carácter abierto y gratuito. Muchos de sus hombres impulsaron también la Sociedad Cultural La Biblioteca en 1921 que no hacía sino preconizar que la instrucción del pueblo era la llave para el progreso.
Con la llegada de la Segunda República nos encontramos en Ubrique una sociedad civil más articulada y muchos darían el salto hacia los puestos de representación municipal.
Hoy tenemos que reivindicar este legado social, político y cultural de más de tres décadas en Ubrique, entre 1902 y 1936.
Es la memoria republicana del siglo XX en nuestro pueblo. Por ello estamos obligados a conocerlo y difundirlo. Por ello actos como éstos, por encima de las lógicas diferencia, deben unirnos a todos. Porque es la memoria de todos. Y así lo han entendido en muchos países que también han tenido que superar el trauma de un conflicto civil. Es el mejor homenaje que podemos hacer. Un acto que debe ser ante todo un homenaje a la memoria histórica. Y desde luego un alegato contra el olvido.
Porque después de tantos años parece que el pasado no ha muerto. Está presente en los familiares de tantas víctimas inocentes, que han preservado durante muchos años su recuerdo y han recorrido el camino de la memoria con dignidad. Y se niegan a olvidar a sus seres queridos.
Tenemos que reivindicar las biografías y los valores de aquella primavera republicana, que terminó de una manera trágica con unos episodios de violencia que provocaría un desgarro social en nuestro pueblo, que se había distinguido por su nivel cultural y por tener una rica pluralidad de organizaciones de todo tipo.
Además, en el mundo en el que vivimos, con la perdida de tantos referentes éticos, nos convendría a todos volver la mirada hacia atrás, hacia la Historia. Hacia estos paisanos nuestros, ejemplos de fidelidad a unas ideas, que nos pueden ser muy útiles para conducirnos por el mundo de hoy para que siempre permanezcan vivos sus valores y el espíritu democrático que los impulsó y para cuidarnos, como decía aquel viejo republicano ubriqueño, de cualquier fanatismo.
Después de tantos años de olvido y de silencio, hoy hay que pedir una mayor implicación del Estado y tutela judicial para aquellos que aún yacen en las fosas comunes y reparación histórica para toda esta generación rota por la guerra. Porque los derechos humanos también se defienden mirando hacia atrás.
¡Paz y honra para estos paisanos nuestros!
¡Viva la Memoria Histórica!

Intervención de José García Solano
(Portavoz de Izquierda Unida y el PCA)

Estos días de Abril se han convertido en una verdadera Fiesta por la República.
Que en cierto modo mitigan el dolor de tantos españoles/as de todas las edades y condiciones sociales que pagaron con sus vidas, cuando no con el sufrimiento de la tortura, la cárcel o el exilio por el “delito” (Sacro Santo) de tener esperanza en su lucha y aspirar a tener Libertad, Trabajo y Justicia.
Y entre estos héroes y heroínas por la Libertad podemos encontrar personas de toda clase y condición.
Por encima de todo tenemos que destacar a ese pueblo trabajador, obrero y campesino principal beneficiario de las conquistas sociales que la República suponía en sí. A ello y de manera trascendental, por importante y necesario, se incorpora esa pléyade de científicos, artistas, profesionales e intelectuales y que ambos constituían los pilares básicos y robustos que sostuvieran la construcción del nuevo edificio republicano que albergaría como principal símbolo la igualdad en derechos de todos sus ciudadanos sin distinción de raza, sexo o creencias.
Sin olvidarnos, por justicia, de aquellas otras que perteneciendo a clases acomodadas o la burguesía habían escogido estar al lado del proletariado por dictado de su cons-ciencia.
Otro eslabón aunque no fue, por desgracia, lo suficientemente determinante como para que la República de los Trabajadores e Intelectuales no sucumbiera ante la barbarie, fueron aquellos militares que no abandonaron la causa republicana más que cuando fueron fusilados por la sublevación franquista, o degradados y “deshonrados” dieron con sus huesos en las cárceles o campos de trabajo por haber permanecido y combatido al lado de la legalidad republicana.
No hay más que asomarse a Internet para ver los cientos de actos programados en ciudades y pueblos por toda la geografía española. Es un clamor que no cesa y que aumenta por día. Que la educación y la cultura que llega al pueblo, crean conciencia de la realidad y nos impulsa de manera natural a reconquistar lo que se nos está quitando como ciudadanos y a configurar un futuro más limpio y justo.
Y esto se hace con programaciones de actos culturales, académicos, etc. que en muchísimos lugares ocupan semanas enteras difundiendo la idea de la República como vehículo de valores al servicio de la ciudadanía y rechazando desigualdades y privilegios.
En este acto homenajeamos a nuestros héroes y heroínas y conmemoramos el 82 Aniversario de la proclamación de la II República.
82 años en los que se incluyen los 8 años de República (1931/1939) donde 3 (1936/1939) lo fueron de Guerra Civil provocada por la sublevación del General Franco al que le siguió buena parte de los mandos del Ejército muy influenciados por sus allegados los terratenientes y la Iglesia (las tres partes que constituían una sola para defender sus intereses frente al pueblo trabajador).
Sublevación que se inicia cuando son las izquierdas políticas aglutinadas en la coalición electoral del Frente Popular las que ganan las elecciones con lo que suponía que la transformación cultural y económica de la sociedad iba a ser un hecho a constatar.
Pero ni esa sublevación, con todo el peso de ejército que tenía, hubiera sido suficiente para arrebatar ni la legalidad republicana ni la esperanza de un pueblo que se sentía triunfador por primera vez en su historia desde al menos un milenio, si no hubieran contado con las ayudas efectivas de tropas regulares, cuerpos de ejército y el moderno material de guerra proporcionado por el fascismo italiano de Mussolini y del nazismo alemán de Hitler.
A este final de la Guerra Civil le sigue casi 40 años de dura, muy dura, dictadura a la que los vencedores materiales habían llegado después de que se hubiera declarado como “Cruzada” y la instauración de la Inquisición como método para conseguir la depuración de sangre y de idea.
Sembrando el terror en ciudades, pueblos y aldeas en tal manera y con tanta intensidad que aún hoy en día entre muchas personas mayores aún mantienen en su cuerpo y en su mente el miedo incrustado y que muchos lo llevarán con ellos hasta el último suspiro. No sé si aún después.
En el 1er. Tercio del siglo XVII algo tan atroz como esta situación que rodeó a la naciente II República española y llamándole “Guerra Santa” o “Cruzada” también aquellos otros pobres y miserables (por lo de míseros) españoles fueron exterminados, rotas sus familias, robados sus hijos o expulsados de sus tierras y de su país si no se acogían sin ningún lugar a dudas al catolicismo renunciando a sus creencias y costumbres.
Y ahora vamos camino de cubrir otra etapa de otros casi 40 años en la que hemos accedido (o nos han dejado acceder), a través de un pasillo angosto y de poca luz; y por una puerta muy baja y estrecha, que la hemos bautizado como “Transición”. Y nos han instalado en una amplia habitación que se le da el nombre de “Democracia” “Debe ser una democracia muy mediocre porque no está sirviendo para resolver los verdaderos problemas de las personas y las familias”. En esta habitación o “democracia” la mayoría (los de en medio y los de más abajo) nos sentimos incómodos, indignados por cuanto estamos viendo que los privilegios no se han acabado y que los privilegiados pertenecen a las mismas familias de siempre, que el heredero de la corona lo es desde que nace, que los corruptos se están yendo de rositas, que los ladrones de guante blanco, vinculados o no a partidos políticos se están saliendo con las suyas y sin obligación de devolver ni lo robado ni lo defraudado, que el poder político y económico está resultando un tándem para que quienes sigan ampliando beneficios sean los poderosos de siempre y que los “recortes sociales”, los sacrificios y las penurias de todo tipo las sigamos padeciendo los de siempre también, los sectores sociales más débiles. Un sector que cada día que pasa es más numeroso.
En fin, que es una situación que está llevando a la sociedad a replantearse que lo que nos vendieron como “democracia” ha resultado un fiasco y lo que se está exigiendo es un cambio radical a este Estado de cosas:
Para que la Justicia lo sea de verdad e igual para todos.
Que los trabajadores, verdadero sostén del Estado, no se vean mendigando un empleo.
Que las familias no puedan ser arrojadas de sus casas como si de animales se tratara (que ni estos siquiera).
Que la igualdad en Derechos sea una realidad tangible.
Que ni un amago de recorte en la Igualdad de Oportunidades para nuestros jóvenes.
Que la Democracia lo sea en extensión y profundidad para que los ciudadanos se vean reflejados y protegidos por ella.
Que la Educación, lo sea pública, universal, laica, gratuita y de calidad.
Que ningún ciudadano pueda ser excluido en sus atenciones médico-sanitarias en cualquier orden o situación.
Que los Servicios Esenciales para el desarrollo de la vida de los ciudadanos y la atención a sus necesidades no puedan ser ni gestionados ni concesionados como negocio por el sector privado.
La asunción por los poderes públicos de responsabilizarse de acudir y socorrer a los ciudadanos en sus necesidades individuales o familiares como si de un Estado Social se tratara.
¡Que no nos arrebaten nuestros Derechos por una tercera vez!
¡Aunemos esfuerzos, garanticemos la victoria!
¡Basta de privilegios y de privilegiados! ¡De mentiras y de corrupción!
A ellos se lo debemos, pero también a nosotros, a los nuestros. Los que somos el 90% de esta sociedad. La inmensa mayoría de la ciudadanía española.
¡¡Ánimo y alta la cabeza y alta la guardia!!
Lo decimos y nos comprometemos aquí y ahora, en el Cementerio Municipal, junto al monolito erigido por nuestro Ayuntamiento en homenaje a los caídos por la Libertad y la Justicia y testimoniar esta realidad por el esfuerzo y el trabajo desarrollado por el Colectivo de Familiares de Fusilados de la Guerra Civil en la Sierra de Cádiz.
Ubrique, 14 de Abril de 2013.

Comunicado de IU
«Izquierda Unida inicia la conmemoración de la II República con un homenaje en el cementerio.
En la jornada de ayer, 14 de abril, se celebraba como se tenía previsto el acto homenaje en el cementerio municipal de la localidad a los ubriqueños fusilados y víctimas de la represión durante la Guerra Civil y la dictadura franquista.
El homenaje se iniciaba como viene siendo habitual con una ofrenda floral por parte de los organizadores y familiares de las víctimas a la que siguió la intervención del historiador y miembro de la Asociación Papeles de Historia, Antonio Morales Benítez, que aprovechó la ocasión para resaltar el trabajo que desde su asociación se viene desarrollando en los últimos treinta años en aras a recuperar la memoria histórica para poner luz en esta época olvidada de la localidad desde una perspectiva plural y abierta, siendo éste un deber científico y moral para todos los historiadores. Antonio Morales igualmente durante su intervención hablaba del movimiento republicano en Ubrique que eclosiona a comienzos del siglo XX y que llevaría con la instauración de la II República Española a un esplendor cultural nunca visto y a una avanzada legislación social.
Antonio Morales dedicaba especial atención en su intervención a la universalización de la educación recogida en la Constitución Republicana de 1931 y que junto a la democratización de la vida pública y la justicia social fueron los tres ejes de la organización política republicana.
El acto homenaje finalizaba con la intervención de José García Solano como portavoz de las organizaciones convocantes del mismo, Izquierda Unida LV-CA y PCA, que recordaba a aquellos ubriqueños de todas las edades y condiciones sociales que pagaron con sus vidas aspirar a tener Libertad, Trabajo y Justicia, valores que se vieron vilipendiados por la sublevación militar encabezada por el dictador Francisco Franco y sus cuarenta años de dictadura y que hoy en día y a pesar del tiempo transcurrido se nos siguen arrebatando por los mismos poderes económicos, políticos y religiosos de entonces.
García Solano igualmente animaba a la ciudadanía en general a ser críticos con la situación actual y reivindicar aquellos valores republicanos que nos harán avanzar como sociedad.
Por último recordar que se tiene previsto presentar el martes 23 de abril de 2013, a las 20 horas, en el salón de actos del IES Maestro Francisco Fatou, un audiovisual histórico referente al año 1933 en Ubrique. En este acto participan los autores del mismo, esto es, Manuel Ramírez, miembro de Izquierda Unida LV-CA, y Fernando Sígler, miembro de la Asociación Papeles de Historia, que además disertará sobre los hechos acontecidos en esta localidad hace 80 años».