Celebrada una asamblea de empleadas del servicio de ayuda a domicilio, contra los recortes anunciados

La Federación de Servicios Privados de Comisiones Obreras celebró el 18 de marzo de 2013 en Ubrique una asamblea para informar de la situación del servicio de Ayuda a Domicilio. A esta reunión asistieron más de 100 trabajadoras del sector de toda la Sierra de Cádiz. En concreto, las participantes en esta asamblea son empleadas de las adjudicatarias que gestionan el servicio, vía concesión de la Diputación provincial, en los municipios de menos de 20.000 habitantes. Participaron Ángeles Peña Lorenzo, en nombre de la Federación de Servicios Privados de CCOO de Andalucía, y la secretaria general del Sindicato Provincial de Servicios Privados de CCOO de Cádiz, Mª Paz Flor Gómez. Ambas criticaron que la empresa adjudicataria del servicio de Ayuda a Domicilio en la mayor parte de la Sierra, a través de la Diputación provincial, denominada Claros, «haya anunciado su pretensión de recortar, cuando el pliego de condiciones que regula los servicios que presta todavía está en vigor».

En un comunicado difundido el 19 de marzo de 2013, CCOO expresó: «Ambas dirigentes sindicales expusieron a las presentes la situación actual, que ha generado gran preocupación e incertidumbre en la plantilla de la empresa Claros, que es la principal adjudicataria de la ayuda a domicilio en la Sierra, tras el anuncio de la propia concesionaria de realizar recortes.
Al respecto, CCOO ha criticado estos anuncios que difunde la propia empresa. “No los entendemos. Al contrario, denunciamos esa intención de recortar porque no tiene sentido cuando el pliego de condiciones está actualmente en vigor e incluso ha sido prorrogado recientemente. En él no se contempla recorte alguno, al igual que tampoco sabemos que se hayan producido recortes por parte de la Junta de Andalucía”, han asegurado.
Además, CCOO ha afirmado que está dispuesta a combatir aquellas injusticias que vengan a mermar las condiciones de trabajo de estas trabajadoras y que, como consecuencia, en muchos casos, se vean abocadas a tener que trabajar en condiciones absolutamente precarias o incluso a perder sus empleos».