‘Un 28-F algo especial’, por José García Solano, coordinador local de IU

En conmemoración del Día de Andalucía
Por José García Solano (coordinador local de IU)

Las consecuencias y los resultados que el pueblo andaluz consiguió el 28-F de 1980 arrancó el 4 de Diciembre de 1977, día de Unidad y Reivindicación del pueblo andaluz. Ese día al compañero Manuel José García Caparrós, a este andaluz de Málaga se le quitaba la vida por el fuego cobarde de la pistola blandida por un policía que seguía mirando y asumiendo el franquismo. Con seguridad en un intento de prolongar el silencio y la falta de protagonismo del pueblo llano y ético frente a aquellos otros, minoritarios y agarrados como lapas a sus beneficios y privilegios inmorales. En este 28-F de 2013 se le concede a título póstumo a Manuel José García Caparrós el título de Hijo Predilecto de Andalucía.

¿Cómo ha sido posible que hayamos tardado 36 años en hacer este reconocimiento a un andaluz que salió a las calles de su Málaga natal para pedir Libertad y Autonomía para Andalucía y que pagó con su vida?
Durante todos estos años, en Andalucía, se han ido sucediendo gobiernos del PSOE y tan sólo en este último gobierno andaluz, IU participa en el Gobierno de la Junta de Andalucía en coalición con dicho partido. Y coincide que es ahora cuando se hace ese reconocimiento.
También otro andaluz de Pro y comprometido, hasta la médula, con su tierra, su gente, la sufrida, la que más da a la sociedad, la mal pagada, la que se enfrenta a la injusticia, la despojada históricamente desde la mal llamada “Reconquista”, Manuel Fernández Gerena (Manuel Gerena) cantaor y poeta de los sufrimientos de los andaluces. Represaliado del franquismo. Un Manuel Gerena que ni agachó la cabeza ni dobló la rodilla. Todo lo contrario, la injusticia le fortalece para enfrentarse a ella.
Un nombre, un hombre unido para siempre a esa pléyade de mujeres y hombre andaluces que a través de la trayectoria de nuestra dilatada historia dieron lo mejor, de que eran capaces, por su tierra y su gente y sin pararse aquí ni en el resto del país, sino mirando a la humanidad.
Cuando Blas Infante va dando concreción a la realidad andaluza, realidad entroncada con su pasado histórico, da como resultado la redacción de unas aspiraciones –lo que debía constituir el Estatuto Andaluz- una bandera y unos colores –el Blanco y el Verde- extraídos de un pasado y una época histórica esplendorosa. Andalucía (Al Ándalus) era uno de los focos de más elevados niveles culturales y de conocimientos.
Andalucía cuenta con una bandera, un escudo y un lema legendarios…
Y un himno… evocador y reivindicativo. Esperanzador, porque la injusticia que durante centurias golpea al pueblo andaluz se torne en justicia definitiva.
Y que el expolio de la tierra, la riqueza y la cultura siguen siendo motivos de denuncia de un pueblo, el andaluz, que además sufrió en propia carne el genocidio a manos de otro pueblo y otra cultura ajena a Andalucía e impulsada por la codicia de sus riquezas a distribuir entre la nobleza castellana y la Iglesia y el afán de borrar su cultura y su memoria que asegurase, por los siglos de los siglos (amén) las tropelías cometidas contra el pueblo andaluz y que aún hoy persisten y sufrimos.
¿Por qué nunca se devolvió, a sus auténticos propietarios, lo incautado como botín de guerra?… No hubo reposición ni restitución. La víctima simplemente fue desaparecida.
¿Por qué nunca se llevó a cabo la tan reivindicada “Reforma Agraria”?… Supondría, en cierta manera, que la tierra podría volver a las manos de quienes la poseyeron.
¿Por qué se truncó la incipiente “Revolución Industrial” en Andalucía?… La oligarquía agraria no estaba dispuesta a no contar con mano de obra barata y abundante.