‘De lo frustrante’, por José Luis López Núñez

APUNTES DESDE MI ESTUDIO
José Luis López Núñez

¿Alguien cree que tener una plaza de aparcamiento para discapacitados es un privilegio? ¿O por casualidad piensa que tener que usar una silla de ruedas, muletas o cualquier otro artefacto, es un placer a gusto del usuario? Pues mi propuesta para que el que se reafirma que sí lo es, le propongo que haga una prueba y verá en primera persona lo que supone depender de los demás y que sufra con la idea de que alguna gente etiquete esta eventualidad como privilegio como ellos dicen. Vivimos tiempos confusos y olvidamos con frecuencia que este mundo está compuesto de una gran diversidad de seres humanos y que no todos tienen las mismas facilidades para integrarse en la vida. Dudo mucho de la personas que no respetan ciertas normas que han supuesto algo parecido a sangre, sudor y llantos por unas conquistas que nunca fueron fáciles.

A mi, personalmente me ha ocurrido una de estas cosas bastante desagradable por aquello de que un individuo, un impresentable, ocupe mi plaza de aparcamiento durante más de 24 horas y en el acto de comunicárselo, la reacción de este señor es ponerse a insultar como un poseso, sin tener ni siquiera la capacidad de hablar con un poco de respeto.
Por lo visto, soy yo el que tiene que pedir disculpas a la sociedad por la evidente necesidad de tener que utilizar un aparcamiento de estas características . ¿ Qué ocurre no tenemos bastante con las grandes dificultades que nos presenta la vida diaria para que tengamos que estar en guerra continua unos con otros por cosas como estas, que son solo un pequeño ejemplo del acontecer cotidiano.
Durante casi toda mi vida he participado en Asociaciones para la lucha por la Igualdad y los derechos de las personas menos favorecidas. Las conquistas conseguidas, en comparación con otras épocas han sido realmente importantes, aunque todavía quedan pendientes muchos detalles por hacer. Soy un ferviente convencido de la utilidad de las discrepancias porque ese matiz en democracia es vital para avanzar y lo contrario es dilapidar lo ya conseguido y me duele bastante tener que discutir con alguien de estas cuestiones a estas alturas de la vida.
No tenemos mas que coger cualquier medio de comunicación para escuchar o ver lo que pasa en el mundo, alrededor nuestra y en lo que concierne a la política actual, que se encuentra en los más bajos niveles de popularidad. Apenas queda nadie que se salve de la quema. Los que estaban , empezaron a deteriorar la cosa, los que vinieron a salvarnos lo están terminando de rematar y destruirlo todo.
Lo que no está ardiendo, está chamuscado y como siempre, los recortes están poniendo en peligro casi todo lo logrado durante años: las ayudas para cuestiones sociales están prácticamente desaparecidas a pasos agigantados. No hay nadie que pueda aliviar algo nuestras vidas.
Mientras escribo estas líneas, pienso que no todo es pesimista aunque me contradiga con lo manifestado antes y trato de convencerme para poner en mi mente lo bueno y dejar de lado lo malo, pero es cierto que tengo que hacer un gran esfuerzo para ello, porque si un señor te puede insultar después de ocupar tu plaza de parking para minusválidos , figuraos lo que podría hacer por otros asuntos que no quiero ni mentar.
El egoísmo supera a la realidad y resulta que es una pena pero es lo que hay. Puede parecer una tontería que un desaprensivo ocupe a tiempo parcial por unas horas tu aparcamiento que la ley regula, pero fijaos si alguien trata de despojarte una de las conquistas sociales por las que luchaste toda la vida. Si esto lo hace un don nadie sin poder,¿ qué podría hacer si tuviera más?, por aquello de que sus derechos están por encima de los míos.
O sea, qué a joderse toca. Quiero pensar y creer que como solución no estaría de más endulzar un poco nuestras vidas dándole un toque de color, aunque esto sea un engaño para uno mismo… pero en el fondo, qué más da un engaño más.