La lluvia obliga a un precipitado fin de la procesión del Santo Entierro

La procesión del Santo Entierro, con los pasos del Cristo Yacente y Nuestra Señora de los Dolores, tuvo un precipitado final a causa de la lluvia que comenzó a caer sobre Ubrique pasadas las 10 de la noche del viernes 6 de abril de 2012, cuado la comitiva se encontraba en la plaza de la Trinidad. Cuando el paso del Cristo Yacente, obra anónima de 1956, transitaba por la calle Nevada con destino a la ermita de San Antonio y la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, obra de 1812 aribuida al imaginero sevillano Juan de Astorga, se hallaba en la plaza de la Trinidad, se desencadenó una fuerte tormenta que obligó a dar un rápido fin a la procesión. El Cristo Yacente continuó raudo hacia el San Antonio, mientras que el paso de la Virgen de los Dolores, convenientemente protegida, enfiló la calle Botica y La Plaza para regresar a iglesia parroquial Nuestra Señora de la O, con el párroco, Ildefonso González, el acompañamiento musical y numerosos fieles.

El paso de Nuestra Señora de los Dolores, de regreso precipitado por la calle Botica hacia la parroquia.

El paso de Nuestra Señora de los Dolores, cubierto para protegerse de la lluvia, de regreso precipitado por la calle Botica hacia la parroquia.

Los cultos del Viernes Santo se habían iniciado con el Rezo de Laudes a las 10 de la mañana en la parroquia, donde se celebró a mediodía la Hora Santa. En el mismo templo se celebró la Pasión del Señor a partir de las cinco de la tarde. Seguidamente, a las 19:30 horas, se inició desde la ermita de San Antonio la salida procesional  del Santísimo Cristo Yacente, mientras que al mismo tiempo la imagen de Nuestra Señora de los Dolores salía de la ermita del Jesús.
Tras unirse ambas comitivas y cuando marchaban seguidas (el Cristo Yacente por la calle Nevada hacia arriba y Nuestra Señora de los Dolores terminando la calle Toledo y entrando en la plaza de la Trinidad), hacia las 22:15 horas se desencadenó la tormenta que obligó a dar un final improvisado a la procesión. El paso del Cristo aceleró su marcha hacia el San Antonio y el de la Virgen de los Dolores cortó por la calle Botica para guarecerse en la parroquia.

La iconografía del Santo Entierro se compone de una sagrada urna con el cuerpo de Cristo en el primer paso y la Dolorosa a pie en el segundo. Esta procesión cuenta con 90 nazarenos, cuya túnica es morada, con antifaz morado, cíngulo amarillo y guantes blancos en el paso del Cristo, y túnica blanca con capa y antifaz de color negro, cíngulo negro y guantes blancos en el de la Virgen.
Los capataces del paso del Cristo son Manolo Gómez y Ramón Salas. La del paso de la Virgen es Isabel Domínguez, auxiliada por Isabel María Sánchez.
El acompañamiento musical del paso del misterio fue el de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús Nazareno y el de la Agrupación Musical Ubriqueña tras la Dolorosa.

El paso de la Dolorosa, bajo la lluvia, por la calle Botica, camino de la parroquia.

El paso de la Dolorosa, bajo la lluvia, por la calle Botica, camino de la parroquia.

Numerosos fieles, con paraguas, tras el paso de la Virgen de los Dolores.

Numerosos fieles, con paraguas, tras el paso de la Virgen de los Dolores.

El Santo Entierro, al comienzo de la calle Nevada desde la Trinidad, instantes antes de la tormenta.

El Santo Entierro, al comienzo de la calle Nevada desde la Trinidad, instantes antes de la tormenta.

Paso del Cristo Yacente.

Paso del Cristo Yacente.

La Sagrada Urna.

La Sagrada Urna.

Nazarenos, con el paso del Cristo Yacente.

Nazarenos, con el paso del Cristo Yacente.

[Reportaje fotográfico: Mercedes Sígler Gómez].